Mentina: la alternativa clínica frente al uso de IA en salud mental
El auge de las consultas a herramientas de inteligencia artificial para problemas de salud mental ha puesto sobre la mesa un debate urgente: ¿cómo ofrecer soluciones digitales escalables sin comprometer la calidad clínica?

Según recoge farmacosalud.com, el proyecto europeo MENTBEST, coordinado en España por el Hospital del Mar Research Institute de Barcelona, ha presentado Mentina, una aplicación móvil diseñada específicamente para la prevención de la depresión. Lo relevante para la comunidad terapéutica no es solo la herramienta en sí, sino el modelo que propone: intervención digital basada en evidencia, con supervisión clínica explícita y aspiración a convertirse en producto sanitario certificado.
El problema de fondo: la IA generalista como primer recurso
El contexto que da pie al lanzamiento de Mentina es un fenómeno en plena expansión. Cada vez más personas recurren a chatbots y asistentes generales de IA para consultar sobre síntomas depresivos, ansiedad o malestar emocional. Aunque la accesibilidad es una virtud, el mecanismo de acción de estas herramientas entraña riesgos poco discutidos fuera del ámbito clínico: tendencia a generar respuestas alineadas con las expectativas del usuario, posible refuerzo de patrones de pensamiento disfuncionales y, en general, falta de trazabilidad sobre quién ha validado los contenidos que se entregan.
Mentina se presenta como la antítesis de ese enfoque. Sus contenidos no proceden de un modelo entrenado con datos heterogéneos de internet, sino que han sido elaborados por un equipo de psicólogos y psiquiatras, sustentados en intervenciones psicológicas con respaldo científico. Es un cambio de paradigma medible: pasar de la consulta pasiva a un sistema que rastrea la actividad diaria del usuario mediante preguntas específicas y devuelve recomendaciones adaptadas, buscando fomentar la autogestión de la salud mental con garantías de confidencialidad.
De herramienta a producto sanitario: la apuesta por la certificación
Uno de los datos más llamativos del proyecto es que Mentina aspira a ser la primera aplicación de salud mental en obtener la certificación como producto sanitario. Este paso, si se concreta, tendría implicaciones directas para cualquier profesional que valore incorporar soluciones digitales a su práctica: certificar una app como producto sanitario implica cumplir criterios éticos y clínicos de un nivel muy superior al de la mayoría de aplicaciones de bienestar emocional que pueblan las tiendas.
Para validar la herramienta, se ha lanzado un ensayo clínico multicéntrico con 660 voluntarios repartidos por Europa. El estudio, previsto hasta finales de 2027, comparará la evolución de quienes usan la versión completa de Mentina frente a una versión con funcionalidades básicas. Como señalaron desde el equipo coordinador del proyecto, la investigación en salud comunitaria avanza hacia una medicina más personalizada y participativa, donde el paciente adquiere un papel activo en su propio proceso.
Qué implica para la consulta del terapeuta
Aunque Mentina no sustituye en ningún caso el tratamiento presencial —algo que el propio equipo subraya—, su existencia plantea preguntas prácticas para el ejercicio clínico. ¿Cómo integrar herramientas de prevención digital validadas en el flujo de trabajo de la consulta? ¿Qué criterios debería exigir un profesional antes de recomendar una app a su paciente? La diferencia entre una herramienta construida con supervisión clínica y un chatbot genérico no es solo técnica: es una cuestión de sesgo algorítmico, trazabilidad y responsabilidad profesional.
Para los terapeutas que gestionan su consulta con visión de futuro, proyectos como MENTBEST ofrecen una hoja de ruta tangible: la tecnología aplicable a la salud mental no tiene por qué ser un cajón de sastre de modelos generativos sin control. Puede —y debe— construirse desde la evidencia, con ensayos clínicos que demuestren su eficacia y con un marco regulatorio que proteja al usuario. El ensayo de Mentina será uno de los primeros en ofrecer datos sólidos sobre esta cuestión.